Os dejo este estudio que investigó la relación entre el Trastorno Disfórico Premenstrual (TDPM) y los niveles de cortisol, el factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF) y el factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF).

Los resultados mostraron que las mujeres con TDPM tenían niveles más altos de cortisol y esto les generaba depresión, mayor estrés percibido, falta de atención y fatiga. Por otro lado, los niveles bajos de BDNF estaban relacionados con la gravedad de los síntomas y algunos síntomas específicos como los antojos a alimentos dulces, la falta de atención y el estrés percibido. El VEGF más bajo se encontraba también en mujeres con TDPM que referían falta de atención. Se pudo observar que la PROGESTERONA exacerbaba los síntomas de TDPM (os dejo una gráfica para que veáis en qué momento del ciclo fabricamos más progesterona).
Es decir ,en el verdadero TDPM, la administración de PROGESTERONA puede empeorar los síntomas en la fase lútea. Pero no sólo ocurre con las pacientes con TDPM: hay pacientes sin este diagnóstico que son muy susceptibles a esta hormona. En este caso, la administración de progesterona si la paciente es susceptible, podrían generar síntomas psiquiátricos no deseables en incluso ideación suicida.
Ya sabéis que, sobre esta debilitante enfermedad, no está todo dicho y aún falta mucha investigación, pero si algo nos queda claro es que la progesterona y los derivados de la progesterona tienen que prescribirse siempre advirtiendo de la posibilidad de que aparezcan síntomas depresivos no conocidos hasta el momento o, agravamiento de síntomas depresivos ya existentes. Esto es aplicable a los preparados de progesterona natural micronizada y a las progestinas sintéticas (también las contenidas en dispositivos intrauterinos y otros dispositivos de liberación prolongada)

En cuanto a la utilidad del BDNF en la clínica podemos intentar llegar a alguna conclusión interesante, como que todo lo que aumente este factor de crecimiento neuronal puede redundar en mejorías clínicas: ejercicio físico de alta intensidad, sueño adecuado, meditación, reducción del estrés, algunos herbáceos o suplementos como el propio BDNDF , la cúrcuma, la Epigalocatequina (té verde), el Ginseng… No tenemos aún grandes evidencias de qué hacer con esta información, pero creo que “toda piedra hace pared” y nos ayuda a comprender un poquito mejor esto que conocemos como Trastorno disfórico premenstrual.
Podremos usar el BDNF y el VEGF como marcadores bioquímicos de la enfermedad? Es aún pronto para contestar esta pregunta pero, estaremos pendientes de nuevas evidencias. Nos volvemos a ver por aquí en unos días! Sigue cuidándote mucho!

Estrogen, progesterone, cortisol, brain-derived neurotrophic factor, and vascular endothelial growth factor during the luteal phase of the menstrual cycle in women with premenstrual dysphoric disorder 2024 doi: 10.1016/j.jpsychires.2023.11.019.