¿Es insensato recurrir a las hormonas bioidénticas cuando llega la menopausia y los síntomas nos hacen perder calidad de vida: sofocos, sequedad vulvar, cambios de humor?

¿Podemos hacer algo para tener la tranquilidad de que si precisamos una terapia hormonal, esta será lo más segura posible para nosotras?

Partiendo de que cualquier terapia con estrógenos conlleva sus riesgos, hoy es posible conocer cómo es nuestro propio metabolismo de los estrógenos mediante el estudio de los polimorfismos genéticos. Sabremos si fabricamos muchos estrógenos (una aromatasa muy activa) , si tenemos dificultad para eliminarlos (una enzima COMT “atascada” ), si los convertimos en formas más activas para producir enfermedad ginecológica (los estrógenos 4 OH). También sabremos si nos vamos a oxidar “más antes que tarde”.. Y, no menos importante, conoceremos si la terapia con estrógenos nos predispondrá a la trombosis.

¿Quieres conocerte mejor? Por una medicina personalizada.