Ozonoterapia e infecciones genitourinarias de repetición

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Las infecciones urogenitales son un motivo tremendamente común de consulta. Muchas pacientes acuden con meses o años de disconfort vaginal consistente en prurito, picazón, dolor, escozor, ardor en sus genitales. Frecuente también es que estos síntomas se acompañen de un flujo vaginal (leucorrea) desagradable ya sea por lo abundante o por el olor que desprende. Múltiples consultas a los especialistas, en ocasiones, sólo consiguen aliviar por breves períodos de tiempo estos síntomas. Con más frecuencia de la que nos atrevemos a reconocer, toda esta afección del aparato genital interfiere con nuestra vida íntima y sexual: dolor coital, falta de deseo sexual, insatisfacción sexual en general. Como es fácil comprender, no existen soluciones mágicas, que en plazo breve, solucionen todos nuestros problemas. Es necesario en la fase de cronificación, hacer un abordaje integrativo: cambios dietéticos, estudio de la microbiota vaginal (test de Disbiosis vaginal), despistaje de las infecciones de transmisión sexual, cultivos vaginales con antibiograma/fungigrama, estudio de la microbiota intestinal, cambios en el estilo de vida, en especial, la reducción del estrés etcétera.

Uno de los tratamientos que pueden ser de gran utilidad en estas afecciones ginecológicas es la Ozonoterapia cuyas propiedades bactericidas, fungicidas, viricidas, antiinflamatorias y analgésicas entre otras, ya han sido estudiadas. Es especialmente útil para combatir microorganismos anaeróbicos (aquellos que sobreviven gracias a la ausencia de oxígeno) tan comunes en las infecciones ginecológicas. Es por ello que la Ozonoterapia puede constituir una buena opción terapéutica en el abordaje de los procesos inflamatorios e infecciosos del aparato genital y urinario, si ya hemos agotado los recursos habituales.

Para más información sobre el uso y utilidades de la terapia de ozono, puede consultar la página web de AEPROMO (Asociación Española de Profesionales en Ozonoterapia)