Ozonoterapia en las infecciones urinarias crónicas o recidivantes

Las infecciones urinarias son más frecuentes en la mujer que en el hombre y son un habitual motivo de consulta en ginecología. La bacteria más comunmente encontrada es Escherichia coli (E. coli) como muchas pacientes saben. Los síntomas son a menudo inespecíficos o poco consistentes, en ocasiones erráticos y a veces “van y vienen”, como el ardor miccional o ardor referido a los genitales externos, sensación de peso en hipogastrio, “pinchazos en la pelvis”, molestias crónicas en una de las dos fosas ilíacas, aumento de la frecuencia urinaria, nicturia, mal olor de la orina… Las pacientes, en ocasiones, no saben identificar si los síntomas proceden de su aparato genital o de su vejiga. Sólo una anamnesis cuidadosa ayuda en el diagnóstico diferencial y, por supuesto, los estudios bacteriológicos. Los ginecólogos sabemos bien que en las infecciones recurrentes de orina puede haber un reservorio bacteriano en la vagina, así que siempre procedemos a explorar los genitales.
En ocasiones, ni siquiera un diagnóstico temprano de la reinfección o las medidas higiénicas, los cambios dietéticos, las autovacunas o el uso de suplementos naturales como el arándano rojo americano, la gayuba o la D-manosa entre otros, son suficientes para evitar nuevas infecciones. En otros casos, los síntomas nunca terminan de mejorar, aunque el tratamiento antibiótico haya sido eficaz. Por otro lado, el uso crónico o frecuente de antibióticos inicia un círculo vicioso terrible para muchas mujeres que comienzan con candidiasis de repetición, especialmente cuando han usado antibióticos de amplio espectro como amoxicilina-clavulánico. Más aún, una infección crónica o recurrente de orina puede dar al traste con nuestra vida sexual generando una aversión al sexo si cada vez que tengo un encuentro íntimo, reaparece una infección que en ocasiones tardaré días o semanas en solucionar.
En la mujer menopáusica, la atrofia vulvar no tratada adecuadamente puede ser causa de un aumento de la frecuencia de infecciones de orina. Tendremos que ayudar a mejorar el trofismo de esas mucosas con la aplicación de estrógenos, hidratantes como el ácido hialurónico o incluso láser vaginal.
Necesariamente, en los casos complejos necesitamos de más estrategias que ayuden a controlar y tratar las infecciones e inflamaciones del tracto urogenital. En este sentido, el ozono se ha estudiado como arma eficaz en un buen porcentaje de pacientes en los que no han funcionado otros tratamientos más conocidos (1). Este potente antimicrobiano, conocido por su utilidad pública en desinfección de aguas para el consumo, cuando es utilizado en terapia humana (ozonoterapia) no sólo tiene efectos bactericidas directos, sino que actúa disminuyendo la inflamación y mejorando la estructura del urotelio, al tiempo que aumenta la microcirculación en la mucosa vesical (2). Para más información sobre los usos clínicos de la ozonoterapia puedes acceder a la página web de AEPROMO (Asociación Española de Profesionales Médicos en Ozonoterapia).
Bibliografía
- Daniluk M, Fryczkowski M, Wielicki Z. Application of ozonotherapy in chronic inflammation of the urinary bladder. Ortop Traumatol Rehabil. 2000 Mar 30;2(1):61-3
- Neimark AI, Nepomnyashchikh LM, Lushnikova EL, et al. Microcirculation and structural reorganization of the bladder mucosa in chronic cystitis under conditions of ozone therapy. Bull Exp Biol Med. 2014 Jan;156(3):399-405. doi: 0.1007/s10517-014-2358-7
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La Dra. Lafaja es Médico Especialista en Ginecología y Máster en Sexología · Experta en Síndrome Premenstrual / Trastorno Disfórico Premenstrual · Disfunción sexual de causa orgánica


